RIO COLLADO es una empresa creada por Angel y Elena, una pareja de lebaniegos residentes en Revilla de Camargo (Cantabria), que quieren seguir elaborando aquellos productos de su tierra que tan bien hacían sus mayores, los cuales les enseñaron las fórmulas y métodos para hacerlo, con la intención de que no cayesen en el olvido.

El Borono es uno de los grandes manjares de nuestra tierruca, y muy poco conocido debido sobre todo a su laboriosa elaboración y poca expansión por el resto de la comunidad. El Borono es un alimento sabroso y a la vez nutritivo, basado en los recursos de los que disponían nuestros antepasados, como eran el maiz (borona en el norte de nuestro país, y que era el cereal que sembraban en sus tierras como base alimenticia tanto humana como animal), o el trigo intercambiado por otros productos con los vecinos de la cercana Castilla, mezclándolos con el producto cárnico procedente del cerdo, que todas las familias criaban en sus pocilgas, y todo ello afinado con aromáticas  y sabrosas hierbas y plantas naturales de nuestros montes.

Se elabora conservando la misma receta que nuestros padres y abuelos nos enseñaron, adaptando los métodos antiguos al momento actual, sometiéndolos a las necesarias y rigurosas exigencias sanitarias e higiénicas que las nuevas tecnologías ponen a nuestro alcance en cuanto a envasado, conservación, y rápida distribución, y a la vez  manteniendo la calidad rural de sus ingredientes, buscándoles y consiguiéndoles allí donde, afortunadamente, aun hay personas dispuestas a seguir produciendo los productos necesarios de forma natural en pequeñas explotaciones.

Este producto nació en la época en la que se hacía la matanza del cerdo en todos los hogares. Lo que primero se hacía era elaborar las conocidísimas morcillas, para lo cual se hacía la mezcla de todos los ingredientes nesarios en una cantidad copiosa, y una vez limpias las tripas donde se iban a embutir, se llenaban. Pero siempre sobraba producto y para no desperdiciarlo se le añadia la harina para que ligara ese preparado y así poder hacer los Boronos, que había que cocer sin embutir. En algunas zonas de la vecina Comunidad Asturiana tienen el nombre de "emberzao" debido a que se envolvían en hojas de berza para que no se desparramaran al cocerlos. Este preparado era lo que primero se consumía.

Web creada por EDHER.COM